Olimpia cayó 4-1 ante Vasco da Gama y quedó eliminado de la Copa Sudamericana
El Decano vivió una noche para el olvido en el Defensores del Chaco. El conjunto franjeado quedó eliminado en octavos de final de la Sudamericana por cuarta vez en su historia, con una goleada que dejó un sabor amargo en la hinchada. Vitamina Sánchez reconoció el golpe y ya piensa en el superclásico del domingo.
Olimpia sufrió una de sus noches más duras en competencias internacionales. El Decano cayó 4-1 ante Vasco da Gama en el estadio Defensores del Chaco y quedó eliminado en los octavos de final de la Copa Sudamericana 2026, repitiendo una historia que ya duele por costumbre: es la cuarta vez que el franjeado no puede superar esa instancia en el certamen, y la segunda consecutiva contra un rival brasileño.
El partido tuvo un arranque soñado para los de Vitamina Sánchez. A los 15 minutos, el chileno Esteban Matus recogió un rebote tras un córner, se deshizo de su marcador con un giro y ejecutó un zurdazo inapelable al ángulo que hizo estallar las tribunas. Era el guion perfecto. No duró mucho.
Apenas Olimpia aflojó el ritmo, Vasco da Gama lo castigó con una velocidad que el local no supo leer. Primero fue Thiago Mendes, que llegó al área como un mediapunta y definió de cachetada para el empate. Minutos después, un centro milimétrico del Puma Rodríguez encontró a David Correa, que empujó para el 2-1. La remontada brasileña fue fulminante y dejó al Decano sin respuestas antes del entretiempo.
Braian Romero tuvo una chance clara para igualar sobre el final del primer tiempo, pero su remate resultó defectuoso. Fue uno de los símbolos de la noche: el delantero argentino volvió a ser señalado por la hinchada como el principal debe ofensivo del equipo.
En el segundo tiempo, Olimpia no encontró el camino. El nerviosismo se apoderó del equipo y cada acción fallida era respondida con silbidos desde las tribunas. Adson sentenció la serie con un remate de zurda de gran factura, y Claudio Spinelli cerró la cuenta con un cabezazo para el 4-1 final. Un gol anulado a Hugo Sandoval por falta previa sobre el arquero, ratificado por el VAR, fue la única distracción menor en una segunda etapa de claro dominio brasileño.
En conferencia de prensa, Pablo Vitamina Sánchez no esquivó la realidad. "Es un día triste. Estábamos con muchas expectativas, creíamos que podíamos avanzar a cuartos", comenzó el DT argentino. Valoró el primer tiempo de su equipo, pero fue autocrítico con las pérdidas de concentración que permitieron la remontada: "Hicimos un muy buen primer tiempo y creamos muchas situaciones de gol. Tuvimos desprolijidad en dos contras del rival y lo pagamos caro".
Sobre el segundo tiempo, Sánchez reconoció que el equipo se perdió: "Ya no fue lo mismo. Con el correr de los minutos perdimos la paciencia y tomamos nerviosismo que nos hizo ser imprecisos". Consultado sobre el sistema táctico, fue directo: "El sistema o las elecciones quedan anulados por una derrota tan abultada como la de hoy".
Respecto a Romero, el entrenador defendió al delantero pero abrió la puerta a cambios: "Braian es un jugador en el cual tenemos confianza. Los números no lo avalan, es cierto, pero nos genera mucho fútbol. Hay una competencia con los otros muchachos y veremos qué determinación tomamos de cara al clásico".
La eliminación de Olimpia cerró una semana negra para el fútbol paraguayo en competencias internacionales: Recoleta, Cerro Porteño y el Decano quedaron fuera en días corridos. Para el franjeado, además, se profundiza una deuda histórica: la Copa Sudamericana sigue siendo el gran trofeo pendiente. Sus cuatro eliminaciones en octavos de final fueron ante Arsenal (2011), Independiente (2015), Goianiense (2022) y ahora Vasco da Gama (2026).
El próximo desafío de Olimpia será el superclásico ante Cerro Porteño, este domingo 23 de agosto a las 16:00 en el Defensores del Chaco.